Las críticas a la política cambiaria y financiera que viene ejecutando el Banco Central no sólo es criticada por sectores de la ortodoxia económica sino también por los heterodoxos, si se consideran las objeciones a los “desmanejos” que en ese sentido formuló el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO).

La entidad dirigida por el economista Andrés Asiaín advirtió que las rigideces de los controles y bloqueos del mercado del dólar bolsa o MEP y del contado con liquidación (o “con liqui”, como se lo conoce en el ambiente bursátil) “engordan el mercado clandestino donde se fija el dólar blue”.

“El riesgo mayor de dicha política es que el dólar blue, donde el Estado no tiene herramientas claras de intervención, se transforme en un dólar de referencia”, advirtió, en lo que caracterizó como un “libre mercado ilegal de cambios” que, si se consolida, “puede ser una fuente de elevada incertidumbre que frustre los intentos de estabilizar la macroeconomía argentina”.

Al respecto, en el análisis del CESO se indicó que en el actual contexto de “un mercado cambiario con restricciones a la compra de divisas en su cotización oficial y una consecuente brecha, requiere que el Banco Central tenga un esquema de doble objetivo del tipo de cambio”.

En ese sentido, señaló que así como en BCRA tiene “una clara política de minidevaluaciones diarias en el tipo de cambio oficial que se opera en el MULC, sería deseable que tenga un objetivo de tipo de cambio en el dólar MEP-Contado con Liqui”.

“Operando sobre el mercado de bonos, el BCRA podría orientar esa cotización paralela estableciendo un objetivo de brecha cambiaria que borre incentivos de arbitraje que generan pérdidas de reservas”, completó.

En ese marco, Asiaín precisó que en forma simultánea “es necesario dar marcha atrás con una serie de restricciones que bloquean el acceso al dólar MEP-Contado con Liqui, y que engordan el mercado clandestino donde se fija el dólar blue”.

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Con la reducción de las restricciones existentes al CCL, las cotizaciones del blue con las del CCL-MEP se aproximarían, lo que permitiría “una política de intervención del Central para orientar la brecha”.

“De esa manera, se facilitaría fijar un impuesto país que elimine el desfasaje entre el dólar ‘ahorro’ y el blue, evitando incentivos la compra de dólar minorista”, añadió.

Asimismo, instó a eliminar el “parking” de cinco días en los títulos para la venta de dólares, incrementando la oferta de dólares en el mercado paralelo.

“Los costos en reservas de la intervención en el paralelo, deben ser ponderados con las pérdidas de reservas que genera el actual desmanejo cambiario y el hecho de que la compra de bonos en dólares para bajar su cotización paralela, reduce los compromisos de pagos de deuda futura para el Estado”, puntualizó.

CESO sostuvo además que “el desmanejo cambiario se ve agravado por una política de devaluación oficial descoordinada con la política de tasas”, al punto que “desde abril, los aumentos del dólar oficial han ido por encima del propio ritmo de aumento de los precios”.

“Ni las tasas de plazo fijo ni aquellas que acompañan al UVA/CER igualan el rendimiento de la devaluación que apunta de ser un 40% anual”, señaló, con las consecuentes distorsiones en el comercio exterior.

“La permanente devaluación por encima de la inflación frustra la oportunidad de desacelerar su ritmo, por lo que sería relevante encontrar la coordinación con las tasas financieras mediante una reducción del ritmo de devaluación oficial, mientras se interviene en el paralelo para acortar la brecha”, finalizó.