El economista Emmanuel Álvarez Agis, que fue viceministro de Axel Kicillof, aseguró que la Argentina podrá reestructurar su deuda externa en los próximos días, pero se expresó "pesimista o realista" sobre la economía real, dado que "el shock del coronavirus es más grave que la crisis del 2001". El diagnóstico del ex funcionario coincide con el que realizó ayer Miguel Acevedo, presidente de la UIA, en diálogo con Rivadavia, sobre la gravedad de esta crisis por encima de la recordada salida de la Convertibilidad.

Alvarez Agis se expresó en la segunda jornada de "3 Días con BYMA", la iniciativa de la Bolsa de Valores que busca potenciar el entendimiento sobre el mercado de capitales. "Estamos transitando el peor shock macroeconómico en la historia mundial y Argentina no va a ser la excepción. El coronavirus es más grave que la crisis del 2001. Sin embargo, no estamos en el nivel de gasto público más alto en la historia de nuestro país. Gastaba más (Mauricio) Macri en el 2017", explicó el ex funcionario nacional.

Para el economista, la forma en la cual se resuelva el acuerdo con los acreedores externos va a ser "determinante" en la velocidad de recuperación económica que pueda tener la Argentina en la etapa post COVID-19. "Un default es más riesgoso para un Gobierno que una mala inversión para un fondo; está sufriendo más Argentina que BlackRock", remarcó Álvarez Agis.

El director de la consultora PxQ señaló que el Valor Presente Neto (VPN) para la nueva deuda que propone hoy el Gobierno de Alberto Fernández es de 53,5 dólares por lámina de cien, mientras que los bonistas más duros exigen 56,5 dólares. "¿Ustedes creen que un bonista no va a acordar con el Gobierno por esa diferencia de tres dólares sabiendo que si no hay acuerdo esto va a un `hard default´ (una cesación de pagos dura) y los bonos se pueden ir a un valor de 25 dólares?", se preguntó.

Él mismo respondió inmediatamente: "Mi impresión, mi diagnóstico es que no, que los bonistas van a aceptar la oferta del país, de 53,5 dólares". Sobre el futuro económico del país, apuntó: "Soy optimista en lo financiero, pero pesimista en lo que tiene que ver con la economía real. En el 2021 vamos a poder decir que tenemos un buen Gobierno si nos vamos a la mitad de déficit fiscal, alcanzando los 4 puntos. El desafío es desarmar el aislamiento, pero sin locuras".