La Selección argentina masculina de handball, Los Gladiadores, vivió este domingo una emotiva jornada, más allá del cierre de competencia en el grupo A de los Juegos Olímpicos con derrota ante España por 36-27, porque significó la despedida de dos emblemas de este ciclo exitoso como el pivot Gonzalo Carou y el central Sebastián Simonet.

El partido, además, seguramente modifique el panorama con la modificación del cuerpo técnico que tuvo para este tramo al español Manolo Cadenas, quien intentó darle un salto de calidad en el juego a la albiceleste, que sí lo mostró en el último Mundial de Egipto, pero no pudo trasladarlo a Tokio 2020.

Numéricamente, fueron cinco derrotas para la Albiceleste en la capital nipona, aunque con matices por tener que haber enfrentado a cuatro potencias como Francia, Alemania, Noruega y España, y perder (ese sí en forma dolorosa) contra Brasil en el clásico sudamericano.

Pero la noche en el estadio Yoyogi tuvo dos protagonistas principales que fueron Carou y Sebastián Simonet, que le dijeron adiós a la Selección luego de 21 y 16 años, respectivamente, jugando sus terceros Juegos Olímpicos consecutivosy dejando un legado muy importante para las futuras generaciones.

"Se termina un sueño, porque nunca imaginé que iba a llegar a donde llegué, viví momentos muy lindos. Es muy difícil cerrar tu carrera como queres, pero soy un privilegiado de poder haberlo conseguido jugando un Juego Olímpico", expresó Carou, con lágrimas en los ojos tras la derrota ante España.

A los 41 años de edad el pivot se despidió de una larga carrera con la Selección que lo ubica con 270 partidos como el jugador con más presencias en la historia albiceleste, además de la marca récord de once Mundiales consecutivos desde su primera aparición en Francia 2001. Además, disputó tres Juegos Olímpicos (Londres 2012, Rio 2016 y Tokio 2020) y con 250 goles desde su debut con la Selección Mayor en el año 2000, es el 8° máximo goleador argentino.

"Me voy contento, siempre lo di todo, siempre trate de ser un ejemplo y un referente para esto, de alguien que comenzó a jugar a esto con 18 años y que se rompió el alma para llegar, para mantenerse y para tener una carrera de tantos años en la Selección como tuve. Nunca ese fue el objetivo, jugar en la Selección era un sueño inalcanzable, miro atrás y no lo puedo creer", agregó Carou, quien se proyectó como entrenador albiceleste.

En tanto, Sebastián Simonet, que debutó en la Selección en el 2005, disputó además de los tres Juegos Olímpicos siete Mundiales de forma consecutiva desde su bautismo en este tipo de competencias en Croacia 2009. Con la albiceleste jugó 195 partidos que lo dejan como el 6° jugador con más presencias, y cerró su recorrido marcando 412 goles que lo hacen el 4° máximo goleador histórico.

"Fue el último himno y fue muy emocionante, te pega por los que están y por los que no están como mi familia. Se te cruzan muchos momentos lindos, pero Guadalajara es el que a todos se nos viene a la cabeza primero. Disfrute mucho de estos Juegos, estoy completo y vacío al mismo tiempo porque deje todo, en este último tiempo más todavía porque fue muy duro entrenarse", dijo Simonet, también visiblemente emocionado tras su último partido.

En cuanto al partido con España, campeón europeo y medalla de bronce en el último Mundial, Argentina volvió a tener un buen primer tiempo como ante las anteriores potencias. donde mantuvo la diferencia de cinco goles en contra hasta los últimos quince minutos, donde se rompió el marcador.

La Selección no pudo repetir lo conseguido en sus dos participaciones anteriores, tanto en Londres 2012 como en Rio 2016, en donde había podido ganar al menos un partido en la fase de grupos.

Ignacio Pizarro, uno de los puntos altos a lo largo de todos los Juegos Olímpicos, fue el máximo goleador nacional con 5 tantos, seguido de Pablo Simonet que hizo 4. También convirtieron Federico Fernández (2), Sebastián Simonet (2), Pablo Vainstein, Santiago Baronetto (3), Pedro Martínez (2), Lucas Moscariello (3), Gonzalo Carou (1), Ramiro Martínez (2) y Gastón Mouriño (3).