Con imágenes dispares y el VAR como protagonista por anular un gol de Lionel Messi que pudo darle la victoria, la Selección argentina empató ante un duro Paraguay 1-1 como local, para mantener el invicto en el inicio de las Eliminatorias sudamericanas rumbo al Mundial de Qatar 2022.

El conjunto guaraní, dirigido por el argentino Eduardo Berizzo, se adelantó gracias a un penal convertido por Ángel Romero, a los 21 minutos del primer tiempo, tras una clara infracción de Lucas Martínez Quarta sobre el habilidoso Miguel Almirón.

Y en el momento de mayor incertidumbre de Argentina, tras la salida por lesión de Exequiel Palacios, Nicolás González, el delantero del Stuttgart devenido en lateral izquierdo para este encuentro, ganó con un soberbio cabezazo en el primer palo a la salida de un córner y estampó la igualdad, a los 40 minutos.

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En el complemento, con leve tendencia a favor de la Argentina, el árbitro brasileño Raphael Klaus fue protagonista junto a los encargados del VAR.

Primero, al obviar una clara mano en el área argentina del defensor Nicolás Otamendi, que pudo haber sido otro penal para Paraguay.

Y después al anular un golazo coronado por el capitán Lionel Messi, porque casi un minuto antes, en el inicio de la jugada, había habido infracción de Nico González sobre Ángel Romero.

Argentina, que venía de vencer a Ecuador y Bolivia, quedó con siete puntos en la tabla de posiciones, y sigue invicto antes de la visita a Perú en Lima, el próximo martes a las 21:00.

Un primer tiempo de menor a mayor

Argentina se sintió ahogada por un Paraguay que la fue a buscar, tapando a Messi y dejándole el balón a jugadores sin tanta iniciativa, incluso hasta Paredes estuvo rodeado de tal manera que el equipo local nunca pudo saber dónde estaba su norte.

Los primeros 20 minutos de la Bombonera encontraron a una Argentina que buscó con Ocampos, buscó con las subidas de Montiel y con alguna combinación entre Messi y De Paul, pero todos lejos de Lautaro Martínez, el hombre más adelantado.

Casi siempre incómodos y de espalda, Messi o Palacios quisieron darle dinámica, pero la presión de Villasanti y Giménez, fueron el mejor argumento que encontraron los dirigidos por Eduardo Berizzo para neutralizar cualquier iniciativa.

La velocidad de Miguel Almirón avisó a poco del inicio, pero explotó con todo a los 19, cuando se filtró entre la defensa argentina y Martínez Quarta lo derribó en el área. Penal para Paraguay.

La sanción la ejecutó Angel Romero, quien con una precisión de crack dejó a Armani atornillado y así la "albirroja" se puso 1 a 0 y la historia se hacía cuesta arriba.

Encima poco después debió salir Exequiel Palacios por una falta de Angel Romero y su lugar lo ocupó Giovani Lo Celso, que le dio algo más de dinámica, juntándose con Messi.

Precisamente de un córner de Lo Celso llegó el gol argentino, cuando Nicolás González le ganó en el salto a Robert Rojas y dejó parado a Antonhy Silva.

Los últimos minutos del primer tiempo fueron lo mejor de Argentina, triangulando y buscando opciones y espacios y de una jugada colectiva De Paul sacó un remate que probó los reflejos del arquero rival.

Arrancó con mejor imagen, pero terminó desordenado

En el segundo tiempo Argentina se instaló unos metros más adelante y Paraguay se retrasó y ya hizo una presión alta como en el inicio, porque Paredes y en especial Lo Celso, manejaron el balón en el medio.

Con buenas intervenciones de Nicolás González por la izquierda y mejor recuperación de parte de De Paul y Paredes, Messi apostó más por el "uno contra uno", aunque a veces estuvo algo más retrasado.

El equipo de Berizzo dejó algunos espacios, un poco por cansancio y otro por la supremacía argentina, y no gravitaron tanto Angel Romero y Almirón.

En una jugada impresionante, toda por la izquierda, González cedió a Lo Celso, el ex Rosario Central hablitó a Messi y el capitán venció a Silva, en el que era el 2-1, pero el VAR retrotrajo todo y el árbitro Raphael Claus anuló el tanto.

El ingreso de Di María por Ocampos fue un buen acierto de Scaloni, ya que el hombre del PSG se volcó por la derecha y abrió más la cancha.

A los 26 Messi acarició el balón y el travesaño y la mano de Silva, le negaron el gol, que a esa altura del partido ya merecía, tanto él como Argentina.

Un poco impulsados por la necesidad de triunfo, Argentina fue en busca del arco rival con algo de desorden, dejando demasiados huecos atrás, aunque a esa altura Paraguay no tuvo reacción para un contragolpe.

Sobre el final Argentina mostró una imagen rara, desconcertante y muy desordenada frente al cerrojo de Paraguay y abusó de pelotazos que fueron siempre neutralizados por los rivales.

Incluso Messi careció de eficacia y sus tiros libres ya no fueron preponderantes, y Argentina terminó penando el empate.