Publicado el Miércoles, 16 Marzo 2022 02:16
Por Martín Sassone

Sunnyland Slim, el pianista de blues que se adueñó de Chicago

Se crio en Mississippi, se formó musicalmente en Memphis y se volvió amo y señor de las teclas en la Ciudad del Viento. Tocó durante siete décadas y fue clave en la vida de Muddy Waters.

Sunnyland Slim, un clásico. Sunnyland Slim, un clásico.

Tal vez su nombre no surja de inmediato cuando uno empieza a mencionar a los maestros del género y eso es una gran injusticia. Sunnyland Slim tocó blues durante casi 70 años. En su larga trayectoria compartió escenarios y estudios de grabación con casi todos los grandes. Pero el dato más importante de todos es que fue uno de los responsables de apuntalar la carrera de Muddy Waters.

Albert Luandrew nació en una granja cercana al poblado de Vance, en Mississippi, el 5 de septiembre de 1907 y se crío en un ambiente rural donde juntar algodón, ir a la iglesia y escuchar field hollers era algo de todos los días. Como la mayoría de sus contemporáneos, al dejar la adolescencia abandonó el Delta y emigró hacia el norte. Su primera parada fue Memphis. Allí se hizo habitué de los juke joints de Beale Street y compartió whiskies y canciones con otro pianista de renombre, Little Brother Montgomery, y la legendaria Ma Rainey. El seudónimo de Sunnyland Slim se lo ganó allí, debido a su contextura física y a su canción "Sunnyland Train", dedicada al tren que unía a esa ciudad con St. Louis.

A comienzos de la década del cuarenta, Slim siguió rumbo norte. Su destino, que finalmente adoptaría como hogar, fue la ciudad de Chicago. Llegó en el momento en el que blues comenzaba su proceso de modernización. El sonido del sur comenzaba a cobrar una nueva fuerza y las guitarras eléctricas empezaban a ganar terreno. El hombre del piano se aferró a su instrumento para convertirse en uno de los músicos más aguerridos de la ciudad. Sus primeros trabajos fueron junto al armonicista John Lee “Sonny Boy” Williamson y como cantante de la banda Jump Jackson’s, con quienes pisó por primera vez un estudio de grabación en 1946. Eso le dio la posibilidad de mostrarse y así, el año siguiente, grabó como solista ocho canciones para el sello RCA Victor, acompañado por Blind John Davis y Big Bill Broonzy.

Por entonces fue protagonista de un acontecimiento que sería decisivo para la historia del blues. Durante unas sesiones para el sello Aristocrat contó con los servicios de un joven guitarrista de Rolling Fork, Mississippi, que se hacía llamar Muddy Waters. Dos temas, "Johnson Machine Gun" y "Fly Right, Little Girl", fueron editados en el excelente "The Chronological Sunnyland Slim 1947-1948". En ese álbum también aparece Slim junto a Lonnie Johnson y, en otros temas, acompañado por la armónica de Little Walter. La grabación junto a Muddy fue un paso clave para el futuro padre del blues de Chicago en su naciente y próspera relación con los hermanos Chess. Sunnyland Slim sería retribuido: colaboró en un par canciones en la primera sesión de Muddy Waters para el sello.



A partir de entonces, Sunnyland Slim se convirtió en un referente ineludible del blues de Chicago. Con los años llegarían las giras por Europa y decenas de discos, en los que dejó asentado su estilo único para tocar el piano, que si bien no fue tan sofisticado como los de Memphis Slim u Otis Spann, resaltó por sus bajos pronunciados y sus trémolos asesinos con la mano derecha.

Otra de sus características distintivas fue su expresiva y poderosa voz, que se puede apreciar en múltiples grabaciones, especialmente en "Slim’s Shout", de 1969, en el que además juega un rol clave el saxo endemoniado de King Curtis, o en "The Sonet Blues Story", grabado en solitario en Suecia en 1974. Otro disco memorable es "Be Careful How You Vote", editado por el sello Earwig en 1989, que reúne grabaciones de 1981 y 1983 en las que Slim contó con grandes músicos como Hubert Sumlin, Eddie Taylor, Magic Slim, Bob Stroger y un joven Lurrie Bell.

En sus últimos años de vida padeció muchas complicaciones de salud. Pese a eso siguió tocando, especialmente en B.L.U.E.S., el célebre bar la zona norte de Chicago, que hace pocas semanas acaba de cerrar sus puertas definitivamente. Una noche helada de marzo de 1995, salió de un show y el hielo le jugó una mala pasada: patinó en la calle y se dio un golpe tremendo. Eso hizo mella en su cuerpo, especialmente en sus riñones y murió pocos días después. Han pasado más de tres lustros y su música sigue teniendo la misma fuerza de otrora. Sin dudas, Sunnyland Slim representa buena parte de la historia del blues.

Escrito por
Buenos Aires, NA
Última actualización: Miércoles, 16 Marzo 2022 02:35